NOTICIAS

22/04/2018

La fachada interior de La Pedrera vuelve a lucir su aspecto original

Imagen de la fachada posterior
 

La Pedrera tiene más de cien años, el paso del tiempo, así como la lluvia y la contaminación, hacen inevitable el deterioro del aspecto del edificio. La Fundación Catalunya La Pedrera ha finalizado la restauración de la fachada más desconocida de la Pedrera, la posterior. Las tareas realizadas durante nueve meses han recuperado las texturas, los colores y elementos originales como los estucos y las pinturas de la obra de Gaudí. Esta es la tercera restauración que se realiza en la fachada. La anterior fue en 2007 y la primera en 1995.

Actualización de los estucos, revestimientos y forjados
Diez años después de la anterior restauración, se ha realizado un trabajo de reparación de los estucos, de las fisuras provocadas por la humedad, así como parte de los revestimientos y de los forjados. También se ha incluido la limpieza en el plan de restauración.
Como trabajo destacado, se han hecho calas de exploración en espacios con grandes fisuras, por lo que ha sido necesario la reproducción de pequeñas partes de la fachada. En otros fisuras ha sido suficiente la inyección de resina.

Los trabajos se han llevado a cabo desde agosto de 2017 hasta ahora, cuando se ha retirado el andamio que cubría la fachada del patio de manzana. La restauración se ha realizado planta a planta empezando por la parte superior y finalizando en el sótano y se ha estructurado en dos fases.

La otra fachada
La fachada posterior, visible sólo desde el interior del bloque que configura el interior de manzana o desde un pequeño espacio al que se accede desde la planta baja, sigue un ritmo ondulante cóncavo-convexo parecido al de fachada principal. El movimiento se acentúa gracias a los pilares redondeados - que sobresalen del plan- y al doble moldeo de las cornisas de los forjados de cada planta, los cuales dan lugar a balcones que ocupan toda la longitud de la fachada. La fachada principal es de piedra picada, mientras que en la posterior se aplicó un enlucido de cal y cemento sobre las paredes en movimiento que posteriormente fue estucado con cal con una coloración marrón de tono bastante rojizo. 

La Pedrera fue declarada por la UNESCO Bien cultural del patrimonio mundial por su valor universal excepcional en 1984. También forma parte del Patrimonio Arquitectónico Histórico-artístico de la ciudad de Barcelona, con la categoría A, y está declarada Monumento Histórico de Interés Nacional, entre otros reconocimientos patrimoniales. Toda intervención debe seguir las directrices marcadas por estos organismos. La restauración de la fachada posterior, así como la realizada en la principal en 2014, ha seguido las directrices marcadas por la Fundación Catalunya La Pedrera en conservación y mantenimiento continuado de la Pedrera.