Espai Natura

Congost de Mont-rebei

No te puedes perder...

El poblado de Altimiris. En uno de los contrafuertes que dominan el desfiladero de Mont-rebei, en la vertiente norte, se sitúa este emplazamiento prerrománico de un período poco conocido de nuestra historia, del siglo V al IX, entre la antigüedad y la alta edad media. El emplazamiento lo forman un poblado y una ermita que recuerda Machu Picchu. La Fundación colabora con la Universidad de Barcelona para el estudio de este y otros yacimientos de la reserva, como los de la cueva Colomera y la cueva del Mort.

El camino único del desfiladero. El itinerario a pie por el desfiladero es una vivencia única, en medio de riscales de casi 500 metros de desnivel y con lugares donde la anchura no pasa de 20 metros. El camino de herradura excavado en la roca que atraviesa el desfiladero dispone de pasamanos y miradores para facilitar la visita. Es el último gran desfiladero del país en estado casi del todo intacto.

El mirador de las nutrias. Podemos disfrutar de una vista panorámica del conjunto de la reserva desde el mirador natural que representa la curva de la pista por encima de la Noguera Ribagorzana, y que lleva a Alsamora justo antes de llegar a La Masieta, donde se observan los rápidos del río antes de entrar en el desfiladero, la ermita de la Virgen del Congost y el castillo de Xiriveta.

Árboles monumentales. Aunque se trata de un territorio relativamente seco y con una explotación humana secular, encontramos algunos árboles de grandes dimensiones que tienen un notable valor naturalista. Sobre todo podemos ver ejemplares de grandes dimensiones de robles (Quercus cerrioides), especialmente en la Obaga Mitjana y en la orilla del embalse de Canelles, entre La Masieta y el barranco de Sant Jaume. También son notables las encinas (Quercus ilex) de la masía de Carlets.

 

Sabías que...

De las excavaciones arqueológicas de la cueva Colomera se están obteniendo datos de las condiciones ambientales de los últimos 7.000 años que permiten entender el cambio climático.

Un recorrido por Mont-rebei comprende un paseo por 170 millones de años de la historia de la Tierra. Se pueden ver sedimentos acumulados durante este período de tiempo identificando incluso el momento en el que se extinguieron los dinosaurios, con la posibilidad de encontrar huellas y huesos.

El desfiladero de Mont-rebei es el único gran desfiladero de Cataluña que no ha sufrido los efectos de ninguna infraestructura de transporte, y se mantiene casi intacto, sin ninguna carretera o línea eléctrica que lo atraviese. 

 

 

El Espai Natura Congost de Mont-rebei recibe anualmente más de 60.000 visitantes.