Las personas participantes del programa de Refuerzo de la Memoria de la Fundació Catalunya La Pedrera han descubierto estos días el universo de los Nabís a través de diversas actividades desarrolladas en los espacios de Mollerussa y Hospitalet. Inspiradas en la exposición Los Nabís: de Bonnard a Vuillard, que se puede ver en La Pedrera hasta el domingo 28 de junio, estas propuestas han convertido el arte en una herramienta para estimular las capacidades cognitivas, favorecer la expresión emocional y reforzar los vínculos sociales.
En el espacio de Mollerussa, las sesiones de creatividad y expresión se transformaron en un auténtico atelier de pintura. La sala se ambientó con música clásica y diferentes espacios de trabajo para que los participantes pudieran sumergirse en la experiencia artística y conocer las principales características del movimiento nabí, especialmente el uso expresivo del color y su capacidad para transmitir emociones.
Inspirándose en estas obras, los participantes crearon sus propias composiciones con acuarela, experimentando con los colores y transparencias. La actividad favoreció la concentración, la motricidad fina, la creatividad y la expresión personal, a la vez que contribuyó a reforzar la autoestima y el bienestar emocional.
En el espacio de Hospitalet, la propuesta surgió tras visitar la exposición. Los participantes trabajaron por parejas a partir de un ejercicio inspirado en los retratos y autorretratos de los artistas nabís. Primero pintaron el retrato de un compañero o compañera y, posteriormente, su propio autorretrato. Finalizadas las obras, el grupo intentó identificar qué cuadro correspondía a cada ejercicio.
Esta dinámica permitió trabajar la atención sostenida, la concentración y la percepción, pero también abrió un espacio de reflexión sobre cómo nos ven los demás y cómo nos vemos a nosotros mismos. Además, fomentó la cohesión grupal y generó conversaciones muy enriquecedoras entre los participantes.
Estas actividades ejemplifican cómo el arte puede convertirse en una herramienta valiosa para promover la salud cognitiva y el bienestar emocional. Más allá del resultado artístico, las experiencias compartidas han permitido estimular capacidades preservadas, despertar emociones positivas y generar espacios de relación y participación activa.
En la Fundació Catalunya La Pedrera trabajamos para que las personas con inicio de Alzheimer y otras demencias puedan mantener sus capacidades y autonomía el máximo tiempo posible. Propuestas como éstas demuestran que la cultura y el arte pueden ser grandes aliados para seguir aprendiendo, creando y compartiendo experiencias significativas.